La crisis mundial de sequía centra las conversaciones de la ONU en Mongolia
Representantes de casi 200 países cerraron en Ulán Bator, Mongolia, una ronda de conversaciones de Naciones Unidas enfocada en la desertificación y la sequía. El encuentro buscó acuerdos para conservar la productividad de los suelos frente a temperaturas más altas y una presión creciente sobre el agua.
La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación estima que hasta 40% de las tierras del planeta presenta algún grado de degradación. El deterioro reduce la capacidad del suelo para retener agua, producir alimentos y sostener los medios de vida de millones de personas.
Las soluciones discutidas incluyen restauración de ecosistemas, prácticas agrícolas adaptadas, mejor gestión hídrica y financiamiento para comunidades vulnerables. La prevención resulta menos costosa que recuperar territorios después de que pierden buena parte de su fertilidad.
El desafío será traducir las declaraciones en metas medibles y recursos disponibles. La sequía no se limita a regiones áridas: sus efectos pueden alcanzar cadenas de alimentos, precios, ciudades y sistemas energéticos conectados a territorios afectados.