Yucatán

HALLAN ANTIGUO MELIPONARIO MAYA CON 40 TAPAS DE PIEDRA PARA COLMENAS

Por Redacción Expreso Yucatán 28/09/2026 3 min de lectura

Un antiguo espacio dedicado a la crianza de abejas meliponas está revelando nuevos detalles sobre la forma en que las familias mayas organizaban sus viviendas y actividades productivas hace siglos en la Península de Yucatán.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) dio a conocer nuevos datos sobre un meliponario prehispánico descubierto en 2022 durante los trabajos de salvamento arqueológico del Tramo 5 del Tren Maya, en las inmediaciones del Parque Natural Aktun Chen, en Tulum, Quintana Roo.

Entre los elementos más llamativos se encuentran 40 discos elaborados con piedra caliza y coral, de entre 10 y 20 centímetros de diámetro, que posiblemente fueron utilizados como tapas de los llamados jobones: troncos secos y huecos empleados tradicionalmente para criar abejas meliponas y producir miel.

UNA “CASA DE LA ABEJA” MAYA

El monumento arqueológico, registrado como T5_23001, mide aproximadamente 19.5 metros de largo, 3.9 metros de ancho y 1.20 metros de alto.

Su estructura está formada por mampostería de piedra caliza y habría tenido una disposición horizontal que permitía colocar los jobones en hileras. Estos recipientes habrían estado protegidos por un techo elaborado con materiales perecederos.

El espacio ha sido identificado como un ná’ajil kab, expresión que puede entenderse como “casa de la abeja”.

Los investigadores consideran que el meliponario probablemente corresponde al periodo Posclásico Tardío, entre 1200 y 1521 d.C., aunque los estudios de los materiales recuperados permitirán precisar su antigüedad.

40 DISCOS QUE PODRÍAN HABER CERRADO LAS COLMENAS

Cerca de los muros fueron localizados 40 discos líticos que constituyen una de las principales evidencias encontradas en el sitio.

La hipótesis de los especialistas es que estas piezas pudieron utilizarse para cerrar los extremos de los jobones donde se criaban las abejas.

Los investigadores realizarán análisis físicos y químicos debido a que la porosidad de las piedras puede conservar sedimentos. La eventual identificación de restos de cera aportaría mayores evidencias sobre su utilización en las antiguas colmenas.

La meliponicultura mantiene una profunda relación con la cultura maya y algunas de sus prácticas han sobrevivido durante generaciones en comunidades de la Península de Yucatán.

NO SOLO PRODUCÍAN MIEL

El descubrimiento también proporciona información sobre la organización de los antiguos espacios domésticos mayas.

En los alrededores se documentaron albarradas, nivelaciones y cimientos, además de áreas que pudieron destinarse a vivienda, almacenamiento y diferentes actividades productivas.

A menos de 100 metros del meliponario también fueron identificados un adoratorio, un cenote y una caverna.

Todo el conjunto permite a los investigadores conocer mejor el funcionamiento del llamado solar maya, un espacio en el que las familias podían combinar diferentes actividades.

Mientras una zona podía utilizarse para criar abejas, otras podían destinarse al cultivo de maíz y frijol, almacenamiento de alimentos o vivienda.

ENCONTRARON POSIBLES RECIPIENTES PARA GUARDAR MIEL

Los trabajos arqueológicos también permitieron recuperar fragmentos de cerámica que posiblemente pertenecieron a ollas y jarrones empleados para almacenar miel.

Asimismo, se encontraron piezas líticas que podrían haber funcionado como pesas para redes de pesca y manos de metate.

Los especialistas continúan estudiando muestras de tierra, cerámica y materiales líticos recuperados en el lugar.

Parte de las muestras de suelo fueron enviadas a un laboratorio en Yucatán para obtener información sobre las condiciones ambientales existentes cuando funcionó el meliponario y determinar qué pudo favorecer la crianza de la Melipona beecheii, especie de abeja sin aguijón estrechamente relacionada con la cultura maya.

El estudio abre una nueva ventana hacia la vida cotidiana de las antiguas comunidades de la Península de Yucatán y hacia una actividad que ha logrado mantenerse durante siglos: la crianza de abejas meliponas.