Sin Resolver

D. B. Cooper: el hombre que saltó de un avión con 200 mil dólares y desapareció

Por Redacción Expreso Yucatán 19/09/2026 5 min de lectura

Un boleto comprado en efectivo, un traje oscuro, un maletín, cuatro paracaídas y 200 mil dólares. Esos fueron algunos de los elementos que dieron origen a uno de los mayores misterios sin resolver de la aviación estadounidense.

Un hombre abordó un avión y, horas después, saltó en plena noche con el dinero. Más de medio siglo después, nadie ha podido demostrar quién era realmente.

Su nombre pasó a la historia como D. B. Cooper, pero existe un primer detalle sorprendente: en realidad, nunca se presentó con ese nombre.

Su boleto decía Dan Cooper

Era el 24 de noviembre de 1971 cuando un hombre llegó al aeropuerto de Portland, Oregon, y compró en efectivo un boleto de ida para el vuelo 305 de Northwest Orient Airlines con destino a Seattle.

En el boleto escribió un nombre: Dan Cooper. Vestía traje oscuro, camisa blanca y corbata negra, y parecía tener alrededor de 40 años.

Una vez a bordo pidió una bebida y poco después entregó una nota a una de las asistentes de vuelo. El mensaje indicaba que llevaba una bomba. Después mostró parcialmente el contenido de un maletín en el que podían observarse cables y objetos de color rojizo.

Entonces comunicó sus exigencias: quería 200 mil dólares en billetes de 20 dólares y cuatro paracaídas.

El avión aterrizó y recibió el dinero

Cuando el vuelo llegó a Seattle, las autoridades cumplieron las exigencias. Cooper recibió el dinero y los paracaídas y, a cambio, permitió que los 36 pasajeros abandonaran el avión.

Pero la historia todavía estaba lejos de terminar. Cooper mantuvo a varios integrantes de la tripulación a bordo y ordenó que el avión volviera a despegar con rumbo hacia México.

Era de noche y las condiciones meteorológicas eran complicadas. Entonces hizo algo extraordinario.

Abrió la parte trasera del avión

El Boeing 727 tenía una característica que resultaría fundamental para el plan: una escalera ubicada en la parte posterior del fuselaje.

En algún punto del trayecto entre Seattle y Reno, poco después de las ocho de la noche, Cooper descendió por aquella zona del avión llevando un paracaídas y el dinero.

Entonces saltó hacia la oscuridad.

Cuando el avión finalmente aterrizó, Cooper ya no estaba. Había desaparecido y comenzaba una investigación que se prolongaría durante décadas.

El FBI investigó a cientos de personas

El caso recibió el nombre en clave NORJAK, abreviatura de Northwest Hijacking. Los investigadores revisaron el avión, recopilaron evidencias, entrevistaron testigos y siguieron pistas por diferentes puntos de Estados Unidos.

Durante los primeros cinco años llegaron a considerar a más de 800 sospechosos, pero ninguno pudo ser identificado definitivamente como Cooper.

Incluso hubo personas que parecían encajar extraordinariamente bien con la historia. Sin embargo, una tras otra fueron descartadas o nunca pudo reunirse evidencia suficiente para demostrar que eran el misterioso pasajero.

Una corbata quedó dentro del avión

Cooper desapareció, pero dejó algunas pertenencias. Entre ellas estaba una corbata negra que llevaba durante el secuestro y que posteriormente se convertiría en una de las piezas de evidencia más conocidas del caso.

Décadas después, los avances tecnológicos permitieron realizar nuevos análisis sobre las evidencias conservadas. Pero el misterio fundamental permaneció: todavía no existía una identidad demostrada para el hombre que había saltado del avión.

Entonces apareció parte del dinero

Nueve años después del salto ocurrió algo inesperado. En 1980, un niño llamado Brian Ingram se encontraba con su familia cerca del río Columbia, en Washington, cuando encontraron varios paquetes deteriorados de billetes de 20 dólares parcialmente enterrados en la arena.

El dinero sumaba aproximadamente 5,800 dólares y los números de serie coincidían con los billetes entregados a Cooper.

Por primera vez había aparecido físicamente una parte del rescate desaparecido. Pero el descubrimiento generó una pregunta todavía mayor: ¿cómo había llegado el dinero hasta allí?

¿Sobrevivió al salto?

Esa sigue siendo una de las grandes incógnitas. El FBI señaló durante su investigación que Cooper saltó de noche hacia una zona boscosa y bajo condiciones poco favorables, utilizando además ropa y calzado poco apropiados para aterrizar en un terreno difícil.

Una posibilidad considerada por los investigadores es que nunca hubiera sobrevivido al salto. Sin embargo, tampoco apareció un cuerpo que permitiera demostrarlo y la mayor parte de los 200 mil dólares jamás fue localizada.

Por eso, una de las preguntas centrales del caso continúa abierta.

Y ni siquiera sabemos su verdadero nombre

Hay otro detalle que convirtió el caso en una auténtica leyenda: el hombre utilizó el nombre Dan Cooper.

Entonces, ¿de dónde salió D. B. Cooper? De acuerdo con el FBI, el nombre apareció aparentemente como resultado de una confusión durante las primeras horas de cobertura periodística.

El error terminó convirtiéndose en historia. El mundo comenzó a buscar a D. B. Cooper, aunque el hombre que abordó aquel avión se había identificado como Dan Cooper.

45 años buscando una respuesta

El FBI mantuvo una extensa investigación durante décadas. Se analizaron nuevas pistas, posibles sospechosos y evidencias utilizando tecnologías que ni siquiera existían cuando ocurrió el secuestro.

Pero ninguna permitió demostrar definitivamente quién había saltado del avión aquella noche.

Finalmente, en julio de 2016, después de 45 años de investigación, el FBI decidió redirigir los recursos destinados al caso hacia otras prioridades. La evidencia recopilada durante décadas fue preservada y la agencia indicó que información física específica relacionada con el caso podría seguir siendo de interés.

Más de medio siglo después permanecen las mismas preguntas: ¿quién era realmente Dan Cooper?, ¿sobrevivió al salto?, ¿qué ocurrió con el resto del dinero?

Un hombre abordó un avión utilizando un nombre cuya autenticidad nunca pudo establecerse, recibió 200 mil dólares y saltó hacia una noche lluviosa.

Después de eso, simplemente desapareció.